20/04/2017

Miel-en-Mousse, el mousse limpiador de Lancôme, revoluciona la limpieza facial

Paradigma de la belleza natural y saludable, la mujer parisina considera la limpieza facial una rutina de belleza prioritaria. Para ella, y para todas las mujeres, Lancôme ha reinventado este arte con Miel-en-Mousse, una espuma limpiadora facial revigorizante y transformadora que ofrece resultados asombrosos. Tres pruebas lo demuestran.

1. Un ritual de belleza estimulante
Aunque la limpieza suele considerarse una tarea rutinaria, con Miel-en-Mousse de Lancôme se convierte en un momento de bienestar y placer. ¿Su punto fuerte? Además de limpiar la suciedad y el maquillaje de la piel, su fragancia exquisita y su rica textura ofrecen un descanso para desconectarte de la presión acumulada de la vida cotidiana. Auténtico confort para la piel que hace maravillas al final de una jornada ajetreada.

2. Una textura cambiante
Sigue estos pasos para revelar todo el potencial de la doble textura de Miel-en-Mousse. 1/ Distribuye una pequeña cantidad de producto en la palma de la mano y aplícatelo en el rostro: al calentarse, su textura de miel se licuará para, literalmente, disolver el maquillaje. 2/ Emulsiona con agua y aplica un masaje circular: aparecerá una espuma delicada que atrapará hasta los mínimos rastros de suciedad, toxinas o maquillaje. 3/ Enjuaga con agua tibia: tu cutis suave y aterciopelado desprenderá serenidad por todos los poros.

3. Una fórmula eficaz
Diseñada especialmente para retirar el maquillaje de todo el rostro, la fórmula de Miel-en-Mousse contiene uno de los prestigiosos ingredientes de Tonique Confort: la miel de acacia, con propiedades nutritivas. El resultado es una fórmula tan suave como la seda y tan ligera como una pluma que no deja residuos.

Miel-en-Mousse, Lancôme.

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